La despedida de la política

Esta semana, el ex ministro Francis Allison firmó su sentencia en el ámbito de la política peruana. Este personaje estaba considerado dentro de la nueva camada de políticos que podían ser útiles para el desarrollo del país. Estaba visto con buenos ojos en varios sectores y agrupaciones de Perú.
Pero, no fue más que una ilusión. De la noche a la mañana se convirtió en un tradicional padre de la patria, como los que abundan en el congreso. En otras palabras le gusta lo más facil. El ser considerado un representante de Perú le concedió infrinfir la ley.
Al llegar a al ministerio de vivienda, de forma particualar. Tomó las riendas de esa carteera de buena forma y se notaba que al hombre le gustaba el trabajo. Pasaron tres meses, y reventó la bomba dentro de la cúpula ministerial. Se descubrió algo nefasto. Mintió con un tema muy delicado que acontecia por ese momento en el país.
Estaba vinculado con la empresa Business Track(BTR), y como buen peruano que destaca en la política de hoy, se quedó callado y no refirió en su hoja de vida acerca de esta empresa. La cual estaba en invstigación por chuponeo electrónico.
Transcurrieron los meses y nadie sabía de él. Hasta que fue detenido en los Estados Unidos. El motivo de la detención fue que el ex alcalde de Magdalena del Mar no decalró US$ 30 mil, los cuales sacaba de ese país. Por este hecho, se le acusa por los delitos de falso testimonio, contrabando de dinero en efectivo y omisión de decalración. Unas insignificantes perlas para su prestigiosa carrera.
Ahora, todo el país está en su contra. El presidente Alan García es uno de los más interesados con que la justicia americana lo sancione de la manera más drástica, ya que, fue él mandatario quien los escogió para la cartera de vivienda. Y fue el primer sorprendido con este tema de la emmpresa del chuponeo, donde Allison había trabajado.
Con estos dos graves sucesos este personaje pintoresco se despide de la política peruana para siempre. Quién va a confiar en un hombre de esas características y con esos problemas. Bueno, el tiempo lo dirá.