La realidad de un sueño
El día en que lo iban a degollar, Tito Munive se despertó a las 7:00 de la mañana para esperar el auto en que llegaba su amigo. Había soñado que caminaba por una carretera llena de señalizaciones donde caía una garúa, y por un momento fue un sueño de libertad, pero al levantarse sintió un dolor intenso en la cabeza. Siempre soñaba con granizo, me dijo Dora Prieto, su madre, 24 años después recordando los pormenores de aquel martes trágico.
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